¿Cansado de las aglomeraciones de las grandes superficies en estas fechas? ¿Agotado antes de empezar pensando en el presupuesto de la lista de regalos?
Te proponemos echar un vistazo en el comercio minorista, tradicional y no tradicional. La tienda de toda la vida, la que acaban de abrir en la calle de al lado; el taller de artesanía donde además ofrecen cursos de cerámica, de tapices, de grabado… En estas fechas son frecuentes los mercadillos organizados por comercios y/o organizaciones en los que se pueden encontrar muchos artículos originales y a buen precio.
Decídete este año por apoyar el comercio justo y visita alguno de los establecimientos que ofrecen productos elaborados y comercializados respetando los derechos humanos y medioambientales. En la web www.comerciojusto.org encontrás mucha más información al respecto.
¿Qué tal si regalas un poco de tu tiempo? Elabora tus regalos con productos procedentes del comercio justo, utilizando algo de tu tiempo y de tu presupuesto. Repostería, prendas tejidas, accesorios… Por suerte cuentas con una gran variedad de opciones.
Infórmate sobre las numerosas actividades que organizan asociaciones y colectivos vecinales e invita a tu familia y amigos. Conciertos, recitales, visitas guiadas, representaciones. Puedes mirar en centros municipales, centros educativos, asociaciones culturales, ong´s, congregaciones religiosas. Y si dispones de un poco más de tiempo y ganas, tal vez te quieras apuntar y colaborar en la realización de estas actividades.
Se trata de imaginar un consumo navideño diferente, sin aglomeraciones, sin prisas, sin tarjetas o bolsillos echando humo, e invirtiendo tu dinero, tu tiempo y tu espíritu más solidario en aquello que te hace sentir bien. ¡Felices fiestas!
Imagen cedida por la Coordinadora Estatal de Comercio Justo
